Original

¿Quién no ha tarareado la banda sonora de Star Wars alguna vez? ¿O ha dicho «¡Hey, chicos!» como en Los Goonies?

¿Quién no ha tarareado la banda sonora de Star Wars alguna vez? ¿O ha dicho “¡Hey, chicos!” como en Los Goonies? Si eres de los que sintió tensión en la playa con Tiburón, soñó con una carta de Harry Potter y la piedra filosofal o quiso un DeLorean como el de Regreso al futuro… enhorabuena: eres público objetivo de uno de los fenómenos más potentes del merchandising.

El cine no solo hace historia en taquilla. También la hace en ventas de productos de merchandising. Según datos de la Licensing International, el negocio global de licencias mueve más de 300.000 millones de dólares al año, y el entretenimiento es una de las categorías rey. No es nostalgia: es negocio (del bueno).

¿Y qué tiene que ver esto contigo, que estás pensando qué regalar a clientes o empleados?

Mucho.

El merchandising funciona mejor cuando conecta emocionalmente. Y pocas cosas conectan más que una película que marcó tu infancia o tu adolescencia. Una taza con un guiño cinematográfico no es “otra taza más”. Es conversación. Es recuerdo. Es identidad.

Vemos camisetas icónicas, pósters que parecen sacados de una sala de cine clásica, figuras de colección, mochilas, libretas, funkos… Productos que no se tiran al fondo de un cajón porque tienen algo que los hace especiales: cuentan una historia.

Ahora bien, aquí viene la parte estratégica (sí, la importante 😉):

No se trata de comprar lo primero que veas y listo. Se trata de entender qué producto conecta con tu público.

¿Tu equipo es más friki-tech? Quizá unas power bank puedan encajar. ¿Tu cliente ideal ronda los 40/50 y le va la nostalgia ochentera? Unas maquinitas con videojuegos retro puede ser tu mejor aliado. ¿Tienes una marca joven y creativa? Unas tazas siempre suman puntos.

Y si no trabajas con licencias oficiales, puedes inspirarte en el concepto: crear colecciones temáticas, ediciones limitadas, storytelling alrededor del producto y de tu marca. Porque al final, el merchandising que funciona no es el más barato, es el que despierta algo.

El cine lo tiene claro desde hace décadas: las historias venden. Y tú, cuando eliges un regalo corporativo, también estás contando una.

La pregunta es… ¿qué película quieres que represente a tu marca? 🎬✨

———————————————————-
Y tú, ¿a qué esperas para diferenciarte?