Original

El verdadero coste de no rellenar un Excel a tiempo

Te cuento una historia real:

Un cliente con múltiples sedes propias + otras en formato franquiciado.

Pedido grande de merchandising. De los que molan… pero también de los que hay que hilar fino.

Nos piden varios productos. Nosotros hacemos lo que toca: propuesta completa, todo bien detallado 👉 unidades, colores, zonas de marcaje, medidas, área de impresión… vamos, listo para producir sin sorpresas.

Ahora viene la parte crítica (y donde suele torcerse todo):

Desde compras envían un Excel para que cada sede indique cuántas unidades quiere. Fácil, ¿no?

Pues no tanto.

Algunos lo rellenan rápido. Otros… lo dejan para luego. Y ese “luego” se convierte en silencio administrativo nivel experto. Mientras tanto, recordatorios, más mails, algún “oye que cerramos pedido”… pero nada.

¿Qué hace compras? Lo lógico:
👉 Cierran pedido con los datos que tienen.
👉 Asumen que quien no ha respondido, no quiere producto.

Hasta aquí, todo normal.

Pero… plot twist 🎬

Cuando el pedido ya está en marcha (o incluso producido), aparecen los que no contestaron:

“Oye, que nosotros también queríamos…”
“¿No hay stock?”
“¿Se puede añadir ahora?”

Y aquí viene el problema gordo:
❌ Ya no hay precio de volumen
❌ Hay que hacer tiradas pequeñas (más caras)
❌ Y lo peor: la coherencia de marca se rompe

Porque no es lo mismo hacer 2.000 unidades que 200. Ni en coste, ni en tiempos, ni en resultado.

Moraleja (de las importantes):
El merchandising no falla por el producto.
Falla por casualidades (causalidades)

Si estás en el lado de quien decide o coordina pedidos, esto te interesa mucho:
👉 Responder a tiempo no es un trámite, es ahorrar dinero
👉 Afinar unidades impacta directamente en el precio
👉 Y coordinar bien evita marrones después (para todos)

Un buen regalo de empresa empieza mucho antes del producto. Empieza en un Excel bien rellenado 😉

¿Te ha pasado algo parecido? Seguro que sí… cuéntame.😏