¡Vamos a hacer un ejercicio juntos! 💡
Mira a tu alrededor ahora mismo. Sí, ahora. No hagas scroll, no mires el email, no contestes ese WhatsApp del grupo del curro. Solo mira.
¿Estás en tu escritorio? ¿En la cocina? ¿Dónde guardas las cosas de la playa del año pasado? 🩳😅
Ahora cuenta cuántos objetos ves con un logo de empresa. Una taza, un boli, esa bolsa de tela que usas para ir al súper aunque está un poco reventada, la camiseta que “te dieron en un evento” y que ahora es tu pijama oficial…
¿Has contado 3, 5, 8?
Pues según estudios, de media tenemos unos 8 productos con el logo de una empresa. O sea, 8 veces al día ves una marca, sin que te des cuenta, y sin que la empresa haya pagado un anuncio en Instagram para que le des skip.
Esto es lo que hace el merchandising bien pensado: se cuela en tu vida como quien no quiere la cosa. Sutil, útil, simpático.
Y ¡pam!, sin que lo notes, esa marca ya está en tu cabeza.
Ahora, querido lector que estás a punto de buscar ideas para regalar a tus clientes o empleados… pregúntate:
👉 ¿Mi marca está en la vida de mi cliente o solo en mi PowerPoint de valores corporativos?
👉 ¿Le estoy regalando cosas que va a usar o que va a tirar en cuanto me dé la vuelta?
👉 ¿Estoy dejando huella o solo tachando una tarea de la lista?
Porque las grandes campañas de publicidad no empiezan con un spot de 100.000€, sino con un regalo pequeño, funcional, bien diseñado y con valores. Uno que diga “esto es lo que soy” sin necesidad de gritarlo.
Así que si estás bloquead@ con el “¿Y ahora qué regalamos este año?”…
Tranqui, que para eso estamos. Te ayudamos a elegir productos que no acaben en un cajón olvidado.
😉 El primer paso para entrar en la cabeza (y en la vida) de tu cliente es regalar con intención.